Súmate Chiapas

Apenas el 20 de mayo el IMSS recibió el estudio sobre la “Situación Financiera y Operativa del Instituto”, previo al informe 2019 que se presentará en unas semanas.

En el documento se destaca el deterioro progresivo financiero, de infraestructura y de personal durante los últimos 10 años del organismo que recién asumió Zoé Robledo.

Las últimas valuaciones actuariales muestran que el Seguro de Enfermedades y Maternidad y el Seguro de Salud para la Familia presentan un déficit acumulado equivalente a 10.2% del PIB.

Sus ingresos no alcanzan para cubrir sus gastos: en 2017 en conjunto tuvieron un ingreso de 4 mil 236 pesos por derechohabiente, contra un gasto de 5 mil 55 pesos por derechohabiente.

El rubro de gasto más importante en el IMSS es el de servicios personales. Cerca de la mitad (47.2%, cuando se excluyen pensiones en curso de pago) se destinaba a este concepto en 2017.

Al cierre de 2018, el IMSS contaba con 430 mil 605 trabajadores en su plantilla. De estos, el 78% es personal en el área médica.

El incremento de los trabajadores asegurados de los últimos años no ha venido acompañado de un aumento similar en el número del personal del instituto.

Entre 2012 y 2017 el número de trabajadores del IMSS por cada mil asegurados permanentes se redujo considerablemente, al pasar de 19.96 a 17.57 en dicho lapso.

Durante 2018 esa caída continuó para llegar a 17.52, el nivel más bajo de por lo menos los últimos 40 años.

El número de médicos familiares por cada mil derechohabientes adscritos al área médico familiar se redujo de 0.43 a 0.35 entre 2011 y 2018.

Entretanto, el número de médicos especialistas por cada mil derechohabientes adscritos a médico familiar pasó de 0.57 a 0.51 en el mismo lapso.

El IMSS tiene 2 mil 239 unidades dedicadas a la prestación de servicios médicos: mil 797 son unidades médicas y el resto unidades para la capacitación, desarrollo médico e investigación en salud.

El número de camas por cada mil derechohabientes muestra un deterioro significativo, llegando en 2018 a un nivel históricamente bajo de 0.68 camas por mil derechohabientes.

Durante 2017, el 14.7% del gasto del IMSS se destinó a medicamentos y material de curación. De 2012 a 2017 el gasto se redujo en 1.7% en términos reales.

Entre 2012 y 2018 el número de consultas de medicina familiar por cada mil derechohabientes adscritos a médico familiar se redujo en 17.6%, al pasar de 2 mil 115 en 2012 a mil 742 consultas en 2018.

El porcentaje de ocupación hospitalaria se incrementó considerablemente de 83% en 2014 para llegar a 90% en 2018. Ha sobrepasado el umbral de 85% de ocupación.

Ilustraciones de Nelly Vega 

Éste es considerado como un estándar que permite un nivel de atención adecuado para el paciente, así como evitar crisis de saturación.

Si la inversión física, los recursos humanos y la compra de materiales y suministros no crecen a un ritmo similar al del número de asegurados y derechohabientes, estamos en el peor de los mundos.

Tenemos una receta ideal para el deterioro en la capacidad de atender a los usuarios con una calidad adecuada, concluye el análisis.

Darío Celis / El Financiero

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: